Semana de descanso (obligada)

“Pues empezamos bien”, seguro que es la frase que se os está pasando por la cabeza. Tranquilos que está todo controlado. Bueno, casi.

En la primera entrada no os conté todo todo. La verdad es que empecé a preparar el blog aprovechando que tuve un parón en los entrenamientos la semana pasada porque tuve un sustito en un gemelo. Una pedrada, me dijo el fisioterapeuta que me trató. Bueno, no se si se puede llamar “tratar” a ese someter al paciente a un dolor tan inhumano  😆 😆 😆 😆 . Al parecer era una pequeña rotura fibrilar. Y no había moratón, así que no era muy grave.

Las causas son varias… ¿Alguna vez os han contado lo que hay y lo que no hay que hacer para prevenir lesiones? Pues yo lo incumplía todo  😕 .

Empiezo con la lista:

  • No calenté lo suficiente.
  • Empecé corriendo fuerte por hacer el cabra.
  • Ese día era de descanso pero modificamos el plan sin quitar otro día.
  • Hice cambios de ritmo muy fuertes.
  • Venía con sobrecarga.
  • No paré cuando noté las primeras molestias.

Y creo que ya.

Cuando llevaba 5 minutos corriendo y después de haber hecho el cabra yendo a un ritmo muy rápido para mí, noté unas pequeñas molestias sospechosas. Pensé: “¡buah! esto se me pasa cuando lleve un ratito”. Y a los 20 minutos se me pasó… Se me pasó el diablo por delante y tuve que parar.

Volví a casa andando como pude y estuve un par de días poniéndome hielo. Pero viendo que la cosa no mejoraba nada llamé a un fisioterapeuta y, por suerte, me atendió ese mismo día. El diagnóstico, el que os he dicho: pequeña rotura fibrilar y, además, sobrecarga muscular :roll: .

El tratamiento estoy intentando olvidarlo. Madre mía. El fisioterapeuta estuvo haciéndome las cosas de fisioterapeutas en el gemelo. Fuerte. Muy fuerte. Dolor. Mucho dolor. Le conté cómo había sido, que hace poco que he empezado a correr… Y me dijo: “pues te puedo hacer un tratamiento muy agresivo para que vuelvas a entrenar en 5 días”. Yo compré inmediatamente, por supuesto. Él se sonrió y me puso unas banderillas en el gemelo. “Punción seca” lo llamó y luego soltó un “muahahaha” maligno (a lo mejor no lo soltó pero yo lo oí). Me avisó que no podría andar bien al día siguiente y me dijo que para la recuperación hiciera diariamente 30′-45′ de bicicleta estática o “de calle pero sin usar plato grande, en llano y ¡sin ponerte de pie!” (a mí se me vino a la cabeza la música de “Verano Azul” 😀 ) para dar flexibilidad al músculo, que luego estirase suavemente hasta que fuese notando que la cosa mejoraba y que cuando me dejara de doler del todo, que él lo calculaba para el lunes siguiente (anteayer), que saliese a trotar muy suave media horita y que fuese aumentando la intensidad según pasen los días.

Y eso, que el lunes troté 35′ y parece que ya no duele nada. Ayer descansamos y hoy toca salir otra vez. De la bicicleta no cuento nada porque estuve haciendo estática y me ha gustado muy poquito 😐

Y ahora viene mi duda: ¿sigo el plan de entrenamiento donde lo dejé o donde debería estar? Mi cabeza dice que donde lo dejé o un poquito menos pero mi corazón me dice que lo siga desde donde debería estar para llegar a la fecha de Bilbao… ¿Alguien tiene algún consejo?

 

P.D.: He perdido los comentarios del otro post, lo siento 😳 …

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